Autosanación

Equilibrio y Consciencia

Escrito por winneronthenight 15-05-2012 en General. Comentarios (2)


En mi experiencia en el camino de la consciencia el principio del equilibrio es tan importante que una y otra vez tengo que regresar a él y comprenderlo  de una manera nueva y más profunda.  

En este breve texto me gustaría transmitir algunas cosas sobre este principio y explicar el trabajo energético que propongo para tener una comprensión directa sobre el equilibrio energético y su aplicación tanto en la vida cotidiana como en el camino de la conciencia.

Percibo el camino de la conciencia como un viaje hacia mi verdadero ser, hacia el descubrimiento cada vez más profundo y luminoso de mi mismo, un descubrimiento que es un resplandor interno, una nueva forma de sentirme en la vida que va acompañada de pensamientos nuevos acerca de mi mismo, de sensaciones nuevas y más vivas acerca del mundo y las demás personas, también de una comprensión intelectual más profunda acerca de mi propia existencia, de un profundo reconocimiento de mi  propia identidad y la de quienes me rodean y de una experiencia vital más intensa y rica.

No creo que este camino pueda ser recorrido acertadamente desde una motivación puramente  intelectual o material, aunque todos los caminos conducen a Roma.  El impulso que me da la fuerza para emprender este camino y avanzar a través de sus muchos obstáculos es un anhelo muy profundo que la mente intelectual no puede rozar.  Pienso que este anhelo se encuentra en el alma de muchas personas y que, bajo ciertas circunstancias, a menudo cuando las condiciones de la vida ejercen mucha presión, se hace presente en la consciencia. De alguna manera este anhelo es silenciado durante años por la infinidad de sensaciones, emociones, experiencias y posibilidades que nos brinda la existencia,  y en determinado momento el impulso emerge  dentro de lo profundo para iluminar un nuevo camino. 

En algunas personas este movimiento interno a veces toma tanta fuerza que no hay manera de esconderse de él.  Nada en este mundo puede calmar esa profunda inquietud excepto la escucha íntima.  A partir de ese momento la voz interior toma un protagonismo cada vez mayor y todo se va desarrollando de forma que cada vez existe una mayor sintonía con esa frecuencia procede de lo profundo del alma. Las cosas que suceden empiezan a tener un significado diferente y todo se confabula para que penetres cada vez más profundamente dentro de este camino. Las pruebas y obstáculos se suceden para que puedas verte a ti mismo y de esa manera ir descartando las pautas que te alejan de tu propósito e ir afinando cada vez más en tu búsqueda.

Así, poco a poco la conciencia va penetrando cada vez más dentro del reino de la energía. A medida que se avanza el campo de percepción se va ampliando y crece constantemente la cantidad y la variedad de información que se recibe. Para poder organizar toda esa información es necesario equilibrio y fuerza interna, sin los cuales es muy fácil desviarse, perder la coherencia y el sentido de propósito.

 

Para fortalecer el ser interno es bueno tener en cuenta varios campos de acción:

El ejercicio físico-energético; la sanación de las heridas del cuerpo emocional; la salud y la alimentación; el contacto con la naturaleza; el respeto y el amor a los demás; descubrir el propósito interior; realizar actividades que nos apasionan (vivir los sueños).

En los talleres de equilibrio energético  trabajamos el primero de estos aspectos, el de la práctica energética,  a través de una tabla de movimientos y respiraciones que sirve para equilibrar y fortalecer el ser interno.  Estos ejercicios también son útiles para cualquier persona y ayudan a mantener una buena condición física. Son ejercicios bastante suaves que pueden ser practicados también por personas mayores que tengan una movilidad normal.  Muchos de estos ejercicios proceden de prácticas de otras tradiciones espirituales como la hindú y la taoísta y de otras líneas de trabajo energético.  Realizar la tabla completa puede llevar entre 30 minutos y una hora.  Es posible acortar el tiempo de práctica pero para obtener resultados visibles a medio plazo es recomendable dedicar al menos 30 minutos al día.  Para algunas personas estos resultados pueden manifestarse en unos días,  mientras que otras pueden necesitar varios meses de práctica. En cualquier caso la constancia garantiza los resultados, que son una mayor resistencia física, mental y emocional ante los retos de la propia vida diaria, mayor capacidad de enfocar nuestra atención en nuestro propósito interno, más equilibrio físico y mental y mejor condición física.

Los movimientos son resultado de años de práctica y  de la experiencia de los diversos talleres que se han ido realizando hasta ahora.

Los talleres suelen tener una duración de unas dos horas y media, aunque a veces se hacen intensivos de un día donde se trabajan también otros aspectos para fortalecer el ser interno y la conexión con él.

Equilibrio energético

Escrito por winneronthenight 23-11-2011 en General. Comentarios (1)


Dentro del desarrollo personal existe una manera de actuar que se basa en la realización de “trabajos” interiores, los cuales, aplicando unas técnicas y conocimientos con un propósito específico pueden ayudarnos a crecer internamente, superar obstáculos y desarrollar nuestro potencial especialmente a nivel espiritual.

El trabajo a través del equilibrio energético se basa en buscar, reconocer y familiarizarse con un estado de serenidad en el cual nos abrimos a otras fuerzas que pueden hacer ese trabajo de curación para nosotros. En este caso no es necesario aplicar una técnica o hacer un esfuerzo mensurable para resolver una situación en concreto, el trabajo se dirige a reconocer y cultivar un estado de ánimo muy particular. A nivel físico este estado de ánimo se puede reconocer como una sensación de estar completos y a gusto en este mundo, en el momento y lugar presente. A nivel mental se experimenta una sensación de descanso libre de miedos, preocupaciones y pensamientos violentos. A nivel energético este estado se reconoce por un equilibrio entre los diversos centros de nuestro cuerpo energético y por una expansión natural de nuestra energía que adquiere la forma de una esfera.

El estado de equilibrio energético se corresponde con nuestra forma natural de estar en el mundo, la cual contrasta con la manera habitual en que nos sentimos la mayoría de las veces, presionados en todas direcciones por fuerzas que se desatan en los acontecimientos de nuestra vida diaria. Este estado supone, pues, un punto de referencia fiable desde el cual tomar nuestras decisiones y valorar nuestra situación en cada momento sin dejarnos llevar por la impulsividad y los patrones mentales heredados de la cultura y la familia.

Se puede decir que este estado de ánimo se corresponde con una determinada “frecuencia vibratoria”. Cuanto más nos acercamos a esa frecuencia más claramente vamos a sentir y a reconocer cual es nuestro estado de equilibrio energético, en el cual podemos decir que estamos “conectados con nosotros mismos”. Dependiendo de las circunstancias podemos acercarnos más o menos a ese nivel y poco a poco vamos reconciendo los márgenes de equilibrio en los que nos movemos.

Existen muchas técnicas para trabajar este estado dentro de uno mismo y muchos puntos de vista para abordarlo, pero lo más importante es poder reconocerlo y distinguirlo de los demás estados de ánimo en los que solemos encontrarnos. Este reconocimiento es muy importante para aumentar nuestro nivel de conciencia, pues este aumento, a su vez, nos dará muchos más recursos para abordar nuestro desarrollo personal y nos permitirá, entre otras cosas, ser más felices. A través de la respiración es posible llegar a este estado y cultivarlo hasta que se hace fuerte dentro de nosotros. También es posible desarrollar nuestro equilibrio energético a través de la meditación, el yoga, taichí y chikung, así como mediante otras disciplinas energéticas. Dedicarnos a aquello que nos apasiona es una buena manera de fortalecer naturalmente el estado de equilibrio energético dentro de nosotros. Mantener relaciones armoniosas con los demás, cuidar nuestra alimentación y recuperar nuestro vínculo con la naturaleza son otros aspectos que nutren nuestro estado de equilibrio energético.

Desde un punto de vista terapéutico el equilibrio energético permite a la persona conectarse naturalmente con los propios recursos internos para la sanación y también con aquellas energías que a nuestro alrededor están cuidando de nosotros y pueden intervenir, si así lo permitimos, en favor de nuestra salud, crecimiento y bienestar. Para ello es preciso generar un estado de apertura y confianza que nos permita delegar el mando y dejar que sean estas fuerzas las que se hagan cargo de nuestra curación.

El conocimiento interno

Escrito por winneronthenight 15-06-2011 en General. Comentarios (2)

En el conocimiento interno se expresa la voz de nuestra alma. Este conocimiento se encuentra bajo la capa del conocimiento racional con el cual nos manejamos habitualmente en nuestro mundo. No estamos habituados a prestarle atención, por eso se nos hace un asunto resbaladizo que preferimos evitar, sin embargo es nuestra mejor garantía de tener éxito en las cosas que hacemos.

El conocimiento interno es completo y viene instalado de serie cuando nacemos, de hecho cuando somos pequeños y a veces también cuando somos adultos nos manejamos con él. Aprender a guiarse a través de este conocimiento es importante, pues se trata de un conocimiento absolutamente fiel a nosotros mismos y siempre nos lleva a tomar las decisiones correctas. A través de la voz interior tenemos acceso a nuestra propia moral, que es infalible, pues el alma tiene un sentido perfecto de lo bueno y lo malo. También es posible saber muchas otras cosas, por ejemplo si el resultado de nuestras acciones será favorable o no. A medida que vamos rescatando este conocimiento del fondo de nuestra alma vamos adquiriendo seguridad acerca de nuestras intuiciones y poco a poco vamos siguiendo cada vez más a nuestro conocimiento interno y al mismo tiempo aprendemos a equilibrarnos con nuestra racionalidad pero sin dejarnos dominar por ella.

Este proceso es un acercamiento a nuestro vidente interno, que es la parte de nosotros que está conectada con todo a través de la energía y conoce todo. Para acercarnos a él debemos dejarle que él nos guíe, aunque a veces nos equivoquemos o creamos habernos equivocado. La racionalidad, aunque es muy útil para manejar cosas prácticas, tiene una gran desventaja: nunca quiere dejar de tener la razón, y trata de convencernos con todos sus argumentos racionales de que su punto de vista es el único correcto. Y esto nos hace equivocarnos y lamentarnos muchas veces, porque las exigencias de nuestra racionalidad nos hacen pasar por alto la voz de nuestro conocimiento interno.

 

Al seguir nuestro corazón aprendemos a equilibrar nuestro conocimiento intuitivo y nuestra racionalidad.

 

Aunque existen de hecho muchas técnicas diferentes para dirigir la atención hacia nuestro propio interior y para conectarnos con muchos aspectos de nuestra conciencia diferentes de la racionalidad no existe un cómo escuchar la voz de nuestro conocimiento interno. No existe porque este conocimiento es la sencillez misma y se esconde de cualquier técnica que podamos inventar, él lo inventó ya todo, sólo necesita que lo reconozcamos y aceptemos, que no busquemos en otro lugar para que pueda salir a flote.

 

Al aceptar nuestro conocimiento interno poco a poco este se va haciendo más estable y llega a formar parte de nuestra forma natural de guiarnos a través de las situaciones que vivimos. En otras palabras, cada vez su voz silenciosa nos es más familiar, y con ello, cada vez las distorsiones de la racionalidad nos son más evidentes. Y así las viejas creencias limitantes que están ancladas a nuestra racionalidad poco a poco se van aflojando para permitir que nuestra mente rejuvenezca y nuestra visión de la realidad se transforme paso a paso en la visión de la realidad que siempre habíamos soñado.

Paz

Escrito por winneronthenight 07-04-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

Cuando la paz interior se convierte en paz exterior

Esto es estar en paz. Alguien que está en paz da paz alrededor, su mirada y sus palabras ayudan a los demás a estar en paz. Dar paz es mejor que estar en paz. Dar paz es estar unido al Espíritu y dejar que las cosas sean lo que son. La paz interior es un rodeo, una metáfora para hablar de la paz. La técnica es un argumento para buscar la paz, que está fuera , en la vida, en el Espíritu. El espíritu nace dentro de nosotros y se proyecta en nuestra vida y más allá. Desear estar en paz es lo que trae la paz, en realidad no es necesario saber métodos especiales. La disciplina consiste en desear estar en paz siempre porque es la mejor actitud.

Con esta actitud nuestros actos son espontáneos, nuestros pensamientos suaves y no necesitamos forzar ninguna situación para obtener lo que deseamos. La paz conlleva también humildad y alegría. Te sientes limpio de pensamientos violentos, ambiciones y expectativas infantiles, como si te hubieras quitado unas ropas viejas y sucias con las que siempre vas a todos lados. Te sientes tranquilo, radiante y cercano.

La alegría de estar en paz es resultado de haber dejado atrás el tedioso listado de insatisfacciones que nos recordamos a cada momento. Al desvanecerse nuestros pensamientos violentos empezamos a irradiar lo que somos. Somos alegría. Nuestra alegría está por todas partes, en el paisaje, en los ojos de los demás, en el cielo, en el brillo de la luz sobre las cosas, en los sonidos, en la voz de la gente, en las cosas que nos suceden.

La humildad que da la paz enseña que no somos personas importantes ni supernada. Somos lo que somos, tenemos los defectos que tenemos. La paz no oculta nada sino que ayuda a aceptar todo. La humildad de la paz nos hace fácil el camino, es como luz azul que te ayuda a acertar sin juzgar, a no enfadarte ni decepcionarte por nada. La humildad abre nuestros horizontes, nuestro sentir y nuestro pensar.

 

El ciclo recibir-aceptar-crear-dar

La paz es un terreno fértil para vivir y crecer. Así lo que recibes es apreciado y reconocido, lo que recibes es luz, agua, aire, amor, vida, esperanza, sueños. El ciclo del recibir-aceptar-crear- dar comienza a funcionar en tu vida. Este ciclo es natural y necesario para la unión del espíritu con la persona.

Lo que recibes es la alegría de la vida en estado puro. La recibes porque el Espíritu la da a todos para vivir y ser lo que son. La puedes sentir como luz dorada dentro y fuera de ti, como los colores vivos que ves alrededor, como el brillo de la voz de las personas, como la inteligencia que hay en todo, como un susurro en todo que anima a superarse, a mejorar, a dar más, a encontrar belleza en todo, a abrir el pensamiento, a vivir con conciencia y profundidad.

Aceptarla es simplemente disfrutarla, al disfrutarla te haces uno con ella y la reconoces, sabes que es la alegría de la vida, o llámala como quieras, sabes qué es y no te importa su nombre. Al disfrutarla la reconoces y la escoges, ya no te preocupas por ambiciones ni enfados, así la escoges.

Al unirte a la alegría de la vida su impulso crece en ti desarrollando tu ser, que es como si se desenrollara hacia afuera. Lo que estaba dormido despierta y se reconoce como un antiguo recuerdo que siempre estuvo ahí esperando y ahora, gracias a la luz de sol, al viento, a las estrellas, a la belleza, se despertó para ser lo que es. Tus habilidades se ponen en marcha y el mundo se transforma en un lugar donde vivir plenamente, estar plenamente con los que te rodean, pensar y sentir plenamente, expresar lo que sientes, hacer las cosas que te gustan o que sientes que necesitas hacer. Así creas.

Al recibir la alegría pura, disfrutarla y desarrollar tu ser quieres dar. Dar es más bien darte, no esconderte más, ser para los demás y para la vida que vives. Dar es dejar que este impulso de plenitud fluya a través de ti y llegue a donde tenga que llegar. Y al hacerlo te sientes pleno, noble, unido. Al sentirte así sabes, sabes quién eres, sabes quiénes son los demás, qué estás haciendo en el Universo, conoces tu Espíritu que te guía a través de la vida hacia el Espíritu. Al unirte a tu Espíritu a través de este ciclo te recuerdas a ti mismo y con este recordar salvas tu memoria. Todos los errores o dificultades que encontraste en el camino son comprendidos desde una nueva visión y lo que has vivido emerge para encontrar la plenitud.

Varios

Escrito por winneronthenight 21-02-2011 en General. Comentarios (0)

Me gustaría compartir mi percepción de algunas cosas en las que voy profundizando poco a poco. Las explicaciones siempre se quedan cortas y que la verdad es mucho más profunda. Este texto tiene el objetivo de apuntar a algo que cada uno comprende a su manera para despertar la atención sobre un hecho muy hermoso.

Existe una energía que cíclicamente nos empuja a muchas personas a transformarnos en conjunto. En los últimos dos años me he hecho más consciente de este hecho, es algo que se percibe como una energia espiral que envuelve al mismo tiempo a mucha gente. Da la sensación de una espiral porque cada vez que nos envuelve lo hace en la forma de nueva vuelta de lo mismo (la magia) pero a un nivel más alto, como sucede con la espiral. Esa energía trae cambios para muchas personas al mismo tiempo, transformando el tono y el nivel de nuestras relaciones.

Cuando se va acercando es como las olas, se la ve formarse poco a poco en la distancia, como se remontan las olas en el mar, y poco a poco va cogiendo impulso y velocidad hasta que rompe, y cuando lo hace las cosas cambian, quieras o no. Esta energía se hace muy evidente en las relaciones entre la gente. Estas cambian de tono, o de nivel de conciencia, se hacen mejores, o bien terminan y te unes a otras personas en un ambiente nuevo. Otras veces se retoman relaciones que se mantuvieron en silencio o en espera durante una etapa y  entonces se completan. Cuando uso la palabra completar me refiero a que para mi las relaciones se desarrollan en la dirección de expresar cada vez un amor mejor, un sentido de fraternidad, comprensión y apoyo mutuo. Y para ello las relaciones pasan por muchas etapas y situaciones diferentes. A veces nos distanciamos de personas con las que tenemos una relación muy cercana, puede ser que hubiera un hecho que nos puso en desacuerdo, pero creo que debajo de ello está siempre esta energía que parece saber mejor lo que nos conviene en cada momento.

Estos ciclos se repiten cada varios meses y parecen abrir y cerrar etapas. Creo que afectan a todas las personas, pues cuando esto sucede siento que todos por la calle están más agitados de lo normal. Lo cual quiere decir que todo el mundo la siente, aunque no todo el mundo lo interpreta de la misma manera.

El efecto que he observado es que esta energía  redirecciona tu vida y renueva tu propósito. Pues, al menos en mi caso, siempre empiezo sabiendo lo que quiero pero por el camino se me va olvidando con los problemas de la vida diaria. Las personas a mi alrededor sufren cambios como yo y estos cambios siempre parecen colocarles en una situación mejor para su desarrollo. Creo que los cambios importantes de nuestra situación vital (por lo menos en la mía) vienen marcados por estos ciclos: las parejas, los trabajos, las casas, los círculos sociales, incluso los viajes y los proyectos personales.

La mente siempre trata de encontrar la forma de sacar provecho de todo, pero creo que lo más importante es hacerse consciente de esta energía para alinearnos con ella y seguir lo que viene a manifestar. De esta manera tenemos una comprensión más profunda de nuestra relación con todo lo que nos rodea, en especial con la gente. Cuando te das cuenta de ello comprendes que formas parte de un todo que es un misterio, que tu propósito personal está dentro de una energía que va más allá de tu individualidad y que hace resaltar una y otra vez la importancia de las relaciones entre las personas y el papel tan importante que nos toca jugar a cada uno más allá de que seamos conscientes de ello.